Ctrl+Y

A veces una formación te recoloca el ritmo. “Ctrl+Y – Transforming Digital Spaces in Youth Work” tuvo lugar en Fundão, Portugal, a finales de julio y primeros de agosto de 2025. Trabajamos cada día en la biblioteca municipal, dormíamos en un hotel cerca y nos movíamos caminando entre sesiones, comidas y conversaciones que no se apagaban ni cuando cerraban los laptops. La organizaron el Ayuntamiento de Fundão junto con Self-Made NGO. Yo me apunté porque el tema prometía algo que necesitaba desde hace tiempo: mirar con calma cómo usamos lo digital en el trabajo con jóvenes, sin perder de vista la pedagogía, la accesibilidad y el cuidado de las personas. Llegué con expectativas muy concretas, quería herramientas que de verdad se pudieran aplicar y, sobre todo, un marco claro para decidir cuándo lo digital suma y cuándo conviene apartarlo.

El primer día me di cuenta de que iba por buen camino. Empezamos revisando objetivos y contexto, y no tardamos en aterrizar la idea que se volvería mantra: lo digital es un medio, no un fin. Si ayuda al aprendizaje, adelante. Si distrae, mejor no. Con esa brújula, el grupo se animó a probar, a hacer prototipos pequeños, a equivocarse sin drama y a documentar lo que sí funcionaba. Por eso me inscribí, para volver con criterio. Y eso me llevé.

Otra cosa que marcó la diferencia fue la apertura de la agenda. No era un “open space” decorativo. Si alguien veía que tenía algo que aportar, se buscaba hueco real y se hacía. Así, por ejemplo, Sedrak (un participante) propuso una sesión sobre V0, una herramienta de IA que permite crear interfaces sin escribir código. De esa sesión salió nuestro prototipo “The Social Jungle”, un juego breve pensado para dinamizar conversaciones con grupos juveniles sobre identidad, bienestar, sostenibilidad, vida digital y participación. Funciona de manera sencilla y directa: eliges un tema, indicas cuántas personas sois y el sistema genera un subtema con explicación, preguntas guía y un reparto de personajes animales para improvisar escenas con respeto. Sirve como rompehielos con contenido o mini laboratorio creativo, tanto en presencial como online. Dejo aquí los enlaces para jugar o adaptar/traducir el juego a tu realidad:

También me enganchó la sesión de Gabriel (otro participante) sobre automatización con herramientas de Google. Nada de trucos para impresionar. Hablamos de decisiones sensatas: qué automatizar para ganar tiempo y dónde conviene mantener lo manual para no perder el trato humano. Salí con el correo más limpio, filtros mejor pensados y un plan para comunicar mejor y ser transparente con los datos. Fue una de esas sesiones que no deslumbran con fuegos artificiales, pero al día siguiente ya estás aplicando algo.

Y luego estuvo Dinç, con un power brainstorming que nos puso a trabajar en serio. Éramos 24 personas alrededor de una mesa larguísima, montones de hojas, unas cuantas preguntas distintas para pensar el trabajo juvenil en lo digital. Fuimos escribiendo, cruzando ideas y terminamos con un resumen claro de prioridades y pilotos para llevar a casa. No es una técnica digital, pero es un método poderosísimo para decidir juntas. Con Dinç probé algo parecido por primera vez hace cinco años en Lituania, y me hizo ilusión reencontrar esa energía con un grupo nuevo.

Todo esto se sostuvo gracias a un equipo de formación muy joven y con oficio: André como trainer principal, Pedro como co-trainer y Rodrigo en la logística. Nos cuidaron, nos dieron margen y mantuvieron la calidad. Esa mezcla de cercanía y profesionalidad se notó en cada día de trabajo. Así es fácil atreverse a proponer, ajustar sobre la marcha y terminar la jornada con la sensación de que lo aprendido se puede usar ya.

Además de las sesiones, me llevo una carpeta compartida ordenada y viva. No es un cajón de enlaces, es un repositorio útil con guías, plantillas y materiales abiertos para curiosear, reutilizar y adaptar citando autoría. Para mí, es uno de los grandes tesoros de la semana:

Si pienso en el ambiente, me sale una palabra: cuidado. Hubo humor y hubo pausas cuando hacían falta. Hubo libertad para decir que algo no funcionaba y reformular sin tensiones. Hubo tiempo para prototipos pequeños que valen más que diez presentaciones. Volveré a repetirlo porque me lo llevo grabado: menos consumo, más creación. Cuando una idea de la mañana existe por la tarde, aunque sea en mínimo viable, la conversación cambia y aparece el aprendizaje de verdad.

Cierro con un gracias grande. Al Ayuntamiento de Fundão y a Self-Made NGO por la acogida y la organización. A todas las personas participantes por la complicidad, las ganas y el respeto. Fundão es pequeña y muy acogedora, y tuvimos la suerte de coincidir con la Fiesta de la Sangría del pueblo. Nos regaló noches de risas, paseos y conversaciones que nos unieron todavía más. Esa parte también cuenta. Y mucho.

Fabio